Cala Molí
Entre montañas escarpadas y paisajes que parecen sacados de una postal, se esconde esta auténtica joya natural: una paradisíaca playa de suelo de piedra fina, donde cada rincón invita a desconectar y dejarse llevar por la calma del entorno.
Rodeada de un paisaje salvaje y prácticamente intacto, y bañada por aguas cristalinas de un azul intenso, encontramos esta preciosa cala en el municipio de San José. Un lugar donde el tiempo parece detenerse, perfecto para disfrutar del silencio, la naturaleza y la belleza más pura del Mediterráneo.



El suelo es de piedra fina con una parte pequeña de arena y a la entrada del agua el fondo es rocoso aunque hay dos caminos donde han despejado rocas haciendo como una pequeña pasarela para mayor accesibilidad.
Encontraremos así una playa perfecta para practicar snorkel, ir con gafas es indispensable para ver la fauna marina que esta pequeña playa acoge así como anémonas pegadas a las piedras.




Debido a que se encuentra rodeada por montañas también en la parte del mar la hace una playa ideal para practicar deportes como paddle surf o salir de excursión en cayac.
La playa dispone de tumbonas y sombrillas aunque no cuenta con socorristas y encontraremos un chiringuito a pie de playa con piscina.
Para encontrar estacionamiento dispone de toda la calle de acceso a la playa, aunque no es muy abundante no hay que hacer grandes caminatas para acceder y no cuenta con desniveles por lo que caminar hasta la misma es bastante sencillo.
Aconsejamos no olvidar los escarpines tanto para andar fuera como dentro del agua, mejorando así el acceso a la misma.

¿Os gustan las playas de piedras?
Nosotras nos la encontramos ideal para ir en familia ya que no se encuentra tan concurrida como otras conocidas de la zona y es ideal para ver la puesta de sol
